Bueno, parecía que no, pero al mediodía me entró hambre, era un momento inoportuno pues me encontraba entre Lugo y Ourense (por carretera, acaso hay otra opción?). Veo a la izquierda, nada, veo a la derecha... un hotel, vacío... que miedo... Decido parar, y vaya sorpresa!
La ensaladilla, amén hermano. El churrasco... bueno tenían una tío contratado sólo con la parrilla y la carne de primera!
Como dice un famoso cartel de carretera... ¡Y para comer, Lugo!
Por cierto, el restaurante es del Hotel Río Bubal, recomendable!




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